miércoles, 13 de abril de 2011

Crónica


Nunca estoy contento con lo que escribo
Por Daniela Ballesteros.


A la 1 de la tarde poco a poco comienza a llenarse de jóvenes alumnos uno de los salones del Tecnológico de Monterrey Campus Cuernavaca. La inquietud predomina en el ambiente, algunos de los presentes se levantan de sus asientos para poder ver quien es la persona que se encuentra al frente, otros quieren saber el tema del que se hablará en poco tiempo dentro del aula magna. Los murmullos son cada vez más altos y se sospecha que está por comenzar. De pronto el profesor Luis Navarro se pone de pie, y le da al público una breve semblanza del invitado,”estudió música, ha sido maestro de literatura y vive en Cuernavaca desde hace 15 años”.

En ese momento el invitado Fernando Diez  Urdanibia, comienza a hablar, y de pronto  sin haber pasado ni siquiera un minuto, el micrófono comienza a fallar. Una vez que este es arreglado, comienza la introducción, donde a simple vista podemos notar que se siente sorprendido ante la presencia de alumnos entre 15 y 23 años, razón por la cual nos explica que la presentación sufrirá algunas modificaciones, para facilitar la comprensión del tema. Agustín Lara se hace presente al ser uno de los preferidos de Diez, pero lamentablemente para sus hijos no lo es.

Una pieza musical inicia, nos remite a una época antigua, provoca un rápido silencio. Poco a poco las risas del público joven se hacen más fuertes. El invitado busca algún presente que conozca al autor de la pieza, al no encontrar ninguno nos explica que fue creada por Salvador Morlet, y tiene el título de “Polka Corrida”. Diez Urdanibia comparte anécdotas del pasado con los asistentes, seguido por una pieza musical del siglo XIX compuesta por Ángel G Garrido. Unos cuantos minutos y murmullos después se da inicio a una narración de Juan José Arreola que provoca un notable silencio entre público.

Siendo la 1:33, narraciones, piezas musicales y cambios de atención entre el público continúan. Hasta que de pronto el invitado interrumpe diciéndonos “Vamos a hacer un cambio hacia la poesía. En el momento en el que los versos del poema suenan, el escritor se da cuenta de cómo simultáneamente los rostros risueños e interesados aumentan, les parece familiar y de pronto un grito dice “es de Sor Juana Inés de la Cruz”. Un ritmo rápido e inquietante se hace presente estamos escuchando “Cuarteto Virreinal”, y bromeando un poco con los alumnos Diez dice ” No vayan a empezar a cantar la víbora de la mar”.

Fernando Diez Urdanibia nos lleva poco a poco al fin de su presentación mostrándonos piezas como “Adiós” de Alfredo Carrazo, acompañado por un “¿están listos para para asombrarse?” De pronto inicia música con sonidos callejeros. Fuimos testigos de una original pieza. Para cerrar con broche de oro, escuchamos la canción de “Las golondrinas” .Entre la audiencia podemos ver rostros atentos, otros no tantos, emocionados y algunos con signos de cansancio. A la 1:50  el invitado da por terminada su presentación.


Momento de preguntas
El profesor Luis Navarro se pone de pie, toma el micrófono, e invita al público a hacerle preguntas al invitado. El tiempo corre y nadie pregunta nada, el ambiente comienza a inquietarse. De pronto una alumna pregunta:
- ¿Cuál de todas sus publicaciones es la más le gusta?
-Todo lo que he escrito es para tirarse a la basura.

La audiencia se sorprende por la respuesta de Diez. Ahora otro alumnos se pone de pie y toca el tema de la cultura intacta en nuestro país. La gente comienza a notarse disperso, por lo que se acelera el ritmo a las preguntas y respuestas. A las 2:15, el tiempo para las preguntas se da por terminado y una fuerte serie de aplausos se logra escuchar. Posteriormente se hace entrega de un reconocimiento para Fernando Diez. El profesor Luis Navarros toma el micrófono, y agradece la presencia del invitado. Nos invita a visitar el sitio web “Cuentos modernistas. La conferencia da por terminado. Los alumnos salen rápidamente del aula magna, donde les espera una mesa llena de libros.