De niño vendía periódicos
Por Daniela Ballesteros
El pasado lunes 7 de Marzo del 2011 a la 1 de la tarde dentro de uno de los salones del Tecnológicode Monterrey Campus Cuernavaca, se esperaba con ansias la llegada del Premio Nacional de Periodismo 2006 Antonio Betancourt Morquecho. Desde muy pequeño tuvo la oportunidad de estudiar periodismo. “Un licenciado en administración de empresas turística y ¿periodista?, un periodista también es un administrador”.
-Desde el punto de vista personal, usted es ¿un administrador dentro del periodismo o un
periodista dentro de la administración?
- Conjugo los dos. Dentro de la administración, cabe recordar que un periódico, estación de
radio, página de internet, cualquier medio impreso es una empresa. Todas subsisten a través
de las ventas. No es tan solo un escritorio ser un periodista. Ser periodista es las 24 horas.
Ante la demanda que el periodismo exige y el distanciamiento familiar, Morquecho comenta con una gran sonrisa que completa este vacío con la pasión que siente hacia su trabajo. ”Cumples el sueño de mamá siendo administrador de empresas, pero yo quería ser piloto aviador”. Nos cuenta la forma en que poco a poco de ser un niño que vendía periódicos llegó a la persona que conocemos hoy como el Premio Nacional 2006.
-Hay un corrido hecho para ti, sobre la balacera que hubo en Jojutla. A raíz de este corrido, ¿temes a la posibilidad de que exista algún atentado hacia ti?
-Estamos en tramites con la PGR, al ser un narcocorrido, debe de contar con un permiso para que salga publicado un disco por ahí.
Antonio Morquecho considera que el hecho de contar con un premio de periodismo nacional, ayuda al ego familiar. Pero el contar con un corrido, es más representativo, ya que se queda con las personas. “Tú te vas, pero las nuevas generaciones te van a recordar por el corrido”.
La pasión de Morquecho se incrementa conforme la conversación avanza. Experto en el periodismo del narcotráfico dentro del estado de Morelos, nos recomienda respetar el espacio de los narcotraficantes. Nos habla sobre la estructura del narcotráfico. “Es una empresa, el empresario, el chico banda, el policía recibe un sueldo”. A lo largo de la trayectoria de Morquecho se han presentado hechos en donde su vida ha estado en circunstancias muy peligrosas, “como todo ser humano tenemos miedo” y nos recomienda tener un límite dentro del periodismo, invitándonos a grabar lo que se nos deja.
Morquecho un hombre al que le gusta correr riesgos, tratando de buscar una buena
historia para contarnos. Nos dice que la nueva generación de periodistas en nuestro país, necesita ser mejor que la anterior.
-Usted dice que informa no denuncia, ¿Usted qué cree que hace como periodista para crear un cambio?
-El cambio lo va a formar la sociedad. Tú puedes ser líder, pero acuérdate que la política la maneja un cierto sector. Lo que ellos dicen, entre comillas, siempre tienen la razón. El político se queda tres años, seis años y el periodista se queda y con el mismo poder.
Ante el creciente cambio y avance de los dispositivos móviles, Antonio Morquecho cree que el periodismo puede ponerse en duda ya que no sólo te puedes basar en un celular o una computadora, si no que el periodismo requiere de un trabajo de investigación. Por otro lado se muestra a favor de las redes sociales cómo un buena herramienta para los periodistas. Lo compara con una persona que pide limosna, una buena fuente de información.
-¿Por qué en tu blog hay un link, que te lleva a telenovelas?
-A una página que le meten puras noticias, tal vez si le gusta. Son como un distractor, si algún día no tienes nada que hacer. Puedes poner en una página datos de ocio.
Por último Antonio Morquecho, nos muestra algunas anécdotas muy divertidas, datos interesantes dentro de su blog, fotografías de la balacera que transmitió en vivo y nos habla sobre el código de las placas que la policía utiliza para ubicar el tipo de vehículo que es y el tipo de arma que el policía trae.
Al terminar la entrevista, Morquecho se despide y se toma fotografías con todos los alumnos. Sin duda alguna una gran entrevista